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Kiara Schneider: “La felicidad de clasificar no me entraría en el alma”

Preclasificada número 91, la argentina aspira a poder cumplir su meta.

Kiara Priscilla Schneider tiene 14 años, vive en Mataderos, va al colegio en Villa Luro y entrena en Liniers. Con sus escasos años de vida, la pequeña se las arregla para hacer todos los días ese mismo ciclo en bici y sin faltar a ninguna de sus actividades. Lleva la vida cotidiana de cualquier adolescente, pero en su lacónica existencia logró algo que muy pocos alcanzaron. Recién en segundo año de la secundaria y con apenas siete meses de CrossFit, se metió entre las 200 mejores adolescentes del mundo y logró un cupo en el clasificatorio on-line (14-15), ostentando el título de la competidora más chica del país con posibilidad de entrar en los Games. Con el apoyo de sus padres y “la mejor hermana crossfitera”, según sus propias palabras, la argentina que entrena en SilverSouth se prepara para los cuatro WODs del Age Group Online Qualifier.

Como ella, son muchos los jóvenes argentinos, latinos e hispanoamericanos que poco a poco empiezan a pisar fuerte en el deporte del fitness. Con eventos que abren cada vez más categorías y les dan la posibilidad de medirse ante sus pares, la veta para los más jóvenes se amplió y logró impulsarlos a romper sus límites, en vez de cercarlos al nivel de los mayores. “La verdad que me empujó mucho una competencia en Concepción del Uruguay en la que salí primera en la categoría teens”, explica, fundamentando las palabras previas y recordando su triunfo en More Than Human, la competencia entrerriana de celebración anual.

De objetivos claros, con tiempos acotados y en pos de lograr lo que se propuso, Kiara tuvo que solicitar la exhimición de las clases matutinas de Educación Física en el Colegio para así poder entrenar con el timing óptimo, sin acelerar la entrada en calor, o limitar la vuelta a la calma. En ese contexto, mientras salía del box para partir a la escuela, Schneider respondió las preguntas de Simón Bermatov para REVISTA 21-15-9 justo en la antesala a su primer clasificatorio online.

¿Cómo empezaste con CrossFit?
Empecé con una clase de prueba, a la tarde. La de las 19:30. Hablé con Ariel Preatoni (SilverSouth) y me dijo que pruebe, que si me gustaba después podíamos ver como organizarnos según mis horarios. Ese día había sentadillas con barra vacía, movimientos con kettlebells y pull-ups. No me salía nada. Después con mis papás nos reíamos de eso. ¡Me acuerdo patente que fue un desastre total!. Ari me dijo que me había visto bien y a mi me dio una vergüenza… (risas)

¿Y ya habías hecho algún deporte con anterioridad?
Hice un montón de deportes. A los 2, 3 años empecé con danza. Después empecé con natación pero no me gustó mucho. Le hice pagar a mi mama al divino botón (risas). Hice danzas árabes y patín artístico. También gimnasia deportiva, unos meses. Después me terminé yendo. También hice kickboxing y dos años de gimnasio, hasta que ahí empecé a hacer CrossFit.

Desde otra perspectiva, su madre Vanesa, entiende que el gasto no fue al “divino botón”. “Nuestros hijos no son nuestros, son para la vida, y los vamos a acompañar en todo lo que elijan”, dice a través de una amable conexión telefónica en la que deja más que claro que la familia la apoya en este camino.

¿Compartís el CrossFit con tu familia?
Sí, mis papás comparten conmigo cosas de crossfit todo el tiempo. Nos sentamos y hablamos del entrenamiento, de las competencias, de como me siento. Siempre me van a alentar a las competencias, me llevan a todos lados. Siempre están al lado mio, los días que estoy bajoneada me ayudan a levantarme. Si estoy alterada me bajan un poco. Estoy muy contenida por ellos.

Al respecto y con humor, Kiara no se olvida de cuánto la contienen. “Mi mamá en las competencias grita mucho, mucho, y no sólo me alienta, sino que también se pelea con los jueces para que las cosas sean justas. Siempre nos reímos, hay videos en donde está súper lejos y se escucha su voz!!”, sentencia.

¿Qué es lo que más te gusta del CrossFit?
Esas sensaciones cuando terminás un WOD. El cansancio, la falta de aire. Ahí es donde realmente te das cuenta que te falta mucho, mucho por mejorar. También me gusta un montón ver esos pequeños logros semanales o mensuales. Antes no podía hacer pull-ups ni con ayuda. Hoy en día hago tres y me pone feliz. Esas cosas me encantan.

Kiara Schneider en More Than Human (Foto: More Than Human)

¿Qué recuerdos tenés de tu primera competencia?
Mi primera competencia fue en escalado con un compañero de clase. Fue una linda experiencia como para empezar pero me acuerdo que terminamos en el puesto 27. Tenía cara de miedo, porque no sabía a qué me iba a enfrentar. Me acuerdo que no quería hacer pull ups porque me las iban a contar no rep, entonces les decía a los chicos que las hicieran ellos. Los pesos los manejaba medio medio. Después me fui relajando, más para el final, y todo salió bien.

¿Esperabas clasificar al AGOQ?
Al principio tenía mucho miedo del Open. creía que no estaba a la altura de la competencia. Hoy también lo creo, pero la verdad que me empujó mucho una competencia en Concepción del Uruguay (More than human) en la que salí primera en la categoría teens. Eso me dio la confianza que necesitaba para animarme. Mis compañeros siempre me decían que pruebe pero para mi no tenía sentido porque no me iba a ir bien. Después de eso hice un click. Me animé, empecé a entrenar de otra manera, a mentalizarme en el Open. Eso me terminó de convencer.
Cuando empezó el Open fui viendo como iba y la verdad que en los primeros WODs no me fue mal, eso me hacía ver la chance cada vez más cercana. No me sorprendí porque sabía que había mejorado un montón, me había esforzado y sabía por qué lo hacía. Tenía en mente el objetivo y no hice nada más. Solo me dediqué al Open, ni hacía la planificación entera. Me mentalicé bastante, entonces cuando vi el resultado final no me sorprendí. Me lo esperaba. Pero cuando miro para atrás me doy cuenta todo lo que avancé y eso si me dio una sorpresa. ¿Cómo es que estoy acá si hace tres meses estaba así? (en referencia a sus actuaciones anteriores)

¿Cómo es un día de entrenamiento para una teen?
Llego al box a las 9 de la mañana y me quedo hasta las 12, que es cuando entro al colegio. Al principio espero a que llegue Ari Preatoni, tomo mate con los chicos, hablamos del día o si nos duele algo para tener en cuenta. Si estamos sobrecargados de algo tratamos de no seguir trabajando sobre eso, y nada, es como muy armonioso. Está bueno porque me siento a gusto con la gente con la que entreno, con el equipo. Es un muy lindo grupo.

¿Le encontrás dificultades al entrenamiento y el colegio?
(Duda) Más que nada el horario, porque cuando salgo de acá (el box) tengo que ir corriendo al colegio. Bah, corriendo no porque voy en bicicleta. Tuve que pedir la exhimición de Educación Física porque sino no podía entrenar. Salía a las 10 de Ed. Física y no podía elongar ni entrar en calor. Eso me tranquilizó un poco.

¿Qué te parecieron los WODs?
Me gustaron los WODs. Estuvimos hablando con Ari sobre las maneras para organizarlos. Me gustan, están buenos.

¿Alguno favorito?
Los que más me gustaron son el 1 y el 4.

Kiara Schneider en More Than Human, su primer campeonato (Foto: More Than Human)

¿Por qué?
Porque me gustan la combinaciones; y son, para mí, en los que más chance tengo de mejorar a medida que los volvamos a grabar. Por ejemplo, en el 3 hay Handstand walk… Y la verdad es que aprendí en el open a caminar (al igual que los Muscle Ups), así que no tengo afianzado el movimiento, creo que más que caminar intento no caerme. Tengo en la mente pensado ser mejor de lo que fuí en el Open. No quiero que me vaya mejor en uno u otro, quiero superar a la Kiara del Open y que sea lo que tenga que se.

¿Cómo ves al nivel de los teens en el país?
Me doy cuenta que constantemente se vuelve más difícil competir. Está bueno porque nos pone en una escala real. Me gusta que la categoría se vuelva como más “profesional” y haya cada vez más chicos. Va creciendo y a la vez se va modificando para bien.

¿Cuál sería el mejor resultado, para vos, en esta etapa?
El mejor resultado sería clasificar. No me entraría la felicidad en el alma, creo que sería lo mejor. Lo veo lejos pero no lo veo imposible. Está todo en la cabeza. Si soy fuerte y doy lo mejor, va a salir lo mejor y ojalá sea clasificar. Sería un sueño. Mi sueño hecho realidad: estar ahí con los mejores del mundo. Así quede última o 21ª y una no acepte, para mi sería la gloria, lo mejor. Pero bueno, estoy a la espera de lo que tenga que ser, sin presiones.

Sobre Simon Bermatov

Jóven emprendedor. Meticuloso, polifacético y deportista. Amante de la actividad física en general, la comunicación y la música.

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