Home / Multimedia / Abdul-Haqq: “La cárcel fue lo mejor que me pasó en la vida”

Abdul-Haqq: “La cárcel fue lo mejor que me pasó en la vida”

En un corto producido para CrossFit Journal, Malik Abdul-Haqq explica como la cárcel y el entrenamiento le cambiaron la vida para bien.


“Nadie pudo ni podrá escapar a las consecuencias de sus actos”, comienza diciendo el locutor del corto recientemente presentado en la página oficial de CrossFit y donde sale a luz la emotiva historia de Malik Abdul-Haqq un ex-convicto de los Estados Unidos que cambió su adicción a las drogas por el CrossFit.

Completamente tatuado y con un físico trabajado durante años, Malik es el protagonista de una historia colmada por la autosuperación y constancia. Relajado en el living de su casa, explica rápidamente y a modo de crónica los primeros años de su vida. Si bien admite recordar poco de su infancia, asegura que la separación de sus padres fue el puntapié inicial de su historia. Pero lejos de buscar refugio en su casa, la realidad en la que vivía lo llevó a buscar asilo por fuera.

Con el paso del tiempo, sus formas de evitar la realidad mutaron por completo. “Cada cual lo evita a su modo. Con relaciones tóxicas, con trabajo, no se. Yo lo evitaba bebiendo y entrenando. Bebía, iba al gimnasio, tomaba cocaína y fumaba marihuana”, sentencia. Pero su dura realidad aún podía golpearlo más fuerte. “Una noche estaba manejando en la autopista por encima del límite de velocidad establecido cuando de repente escuché sirenas. Sabía que la policía estaba a mis espaldas y yo cargaba con ‘mis herramientas’, entonces llamé a mi novia, le dije que todo había acabado y corté”. Meses más tarde, Malik sería declarado culpable por posesión de arma y obligado a pasar tres años en prisión.

Con la voz entrecortada, su padre expresa dolor por lo acontecido: “Lo fui a visitar y le dije: lo que hiciste, hecho está. Ahora vas a vivir acá, en la prisión. Y lo vas a hacer de pie, no de rodillas. Lo miré a los ojos, le dejé unos libros y le pedí que todos los días ejercite su cuerpo y su mente”, agrega. Malik, por primera vez en su historia, siguió el consejo al pie de la letra.

Constante como él solo, Abdul-Haqq dedicó sus tardes a una sola tarea: el entrenamiento. “Hacía sets de 40 dominadas, flexiones, sentadillas o estocadas. Los días que no hacía eso salía a correr 16 millas al rededor de la pista que había en la prisión”. Pero en California, los centros de entrenamiento están prohibidos dentro de las cárceles desde hace casi 20 años. Entonces, a Malik no le quedó otra que improvisar con su imaginación. Cargó botellas con agua, relleno remeras con piedras y así fue armando mancuernas y equipamiento pesado. Eventualmente, su “obligación” pasó a ser un hobbie.

“Tan pronto como salí de la cárcel y llegué a casa, supe que quería convertirme en personal trainer“, explica el ex-entusiasta del físicoculturismo. “Pero después me di cuenta que quería ser bueno en todo”, amplía. Entonces, el CrossFit lo tomó por las astas y le mostró el camino hacia sus objetivos. Malik estudió, se capacitó y comenzó a ejercer como entrenador en un gimnasio tradicional, hasta que su círculo íntimo lo apoyó tanto que optó por completar el Level 1.

Ahora, la misma persona que supo escapar de su casa para evitar la realidad, busca crear un hogar donde niños en situaciones similares puedan pasar sus tardes sin culminar la adolescencia como él lo hizo: “quiero seguir haciendo CrossFit. Quiero competir y en algún momento abrir mi propio gimnasio, con programas de entrenamiento para que los más pequeños puedan pasar tiempo acá y no en la calle”.

¡MIRÁ EL CORTO COMPLETO!

 

Sobre Simon Bermatov

Jóven emprendedor. Meticuloso, polifacético y deportista. Amante de la actividad física en general, la comunicación y la música.

Quizas te interese:

La lección de los All Blacks aplicable a todos los deportes

El equipo de rugby de Nueva Zelanda sorprendió con un comportamiento y la reflexión de su entrenador dejó una lección aplicable a otras disciplinas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *