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El sueño islandés que llegó a California gracias a un Mercedes-Benz negro

Björgvin Karl Guðmundsson nació en Islandia, un país cuya población es ampliamente menor a la de nuestra Ciudad Autónoma de Buenos Aires y donde los deportes más populares son los de nieve. Sin embargo, Karl logró destacarse en una actividad completamente diferente.

Bjorvgin Karl
Guðmundsson al finalizar sus últimos regionales.

El nórdico de sólo 22 años dio sus primeros pasos en el CrossFit competitivo hace ya tres años. Corría el año 2012 cuando realizaba su primer Open sin saber hasta donde iba a llegar su historia. Su posición final al terminar las pruebas fue la 181.

Un año más tarde su situación cambió por completo. En la primera instancia clasificatoria a los Games el crossfiter europeo ascendió 173 puestos y pasó automáticamente a la segunda etapa. En los regionales de aquella temporada llegó hasta la novena posición y debió conformarse con mirar los Games desde afuera junto a Jonne Koski, el mismo que recientemente ganó el primer WOD de los últimos juegos.

Ya en 2014 logró el estrellato a la fama gracias a un segundo puesto de Open y un posterior tercer puesto regional, en esta ocasión por debajo de Koski. Su camino a la elite del fitness comenzaba a ser cada vez más sólido y sus resultados más llamativos. Finalmente Karl quedó en la segunda mitad de tabla y volvió a su casa con un vigésimo sexto puesto en los Games que más tarde le permitió formar parte del Europe Team en el Invitational de septiembre.

Y así llegó el 2015. Un año en el que los resultados clasificatorios fueron inversos a los previos, donde en vez de quedar tercero y luego segundo, quedó segundo en el Open y tercero en el Super-regional del “meridiano”. Nuevamente por detrás de Koski, que quedó primero.
Meses más tarde este duelo europeo voló hasta América del Norte, donde Jonne ganó la primera batalla pero Guomundsson la guerra.


En una de las ediciones más pesadas de los Games, el islandés demostró estar a la altura de las circunstacias
y cosechó siete top ten y un podio general al quedarse con el benchmark “Murph”.

Guomundsson al finalizar Murph
Guomundsson al finalizar Murph

Pero no sólo de contar las buenas se trata, ya que detrás de los méritos logrados hubo un trayecto recorrido a base de esfuerzos y sacrificios tanto físicos como económicos.

De hecho, si no fuera por su Mercedes quizás la historia sería otra…

En una publicación realizada en los últimos días, Björgvin Karl Guðmundsson explica por que la importancia de tal auto en su viaje a la obtención de la medalla de bronce en los Games 2015.

No puedo describir las sensaciones que vacilan por mi cuerpo en este momento. Haber terminado en el podio de los últimos CrossFit Games no estaba en mi expectativa, por los menos este año.
La última temporada termine 26º y el objetivo de esta era superar y, con suerte, quedar en el top 15.
Mi entrenamiento estuvo mejor que nunca y hace aproximadamente cinco semanas empezamos nuestra preparación junto a Sara Sigmundsdottir, Steven Fawcettt y Phil Hesketh de la mano de nuestros entrenadores @weightlifting_101 y John Singleton (@johnchristiansingleton)

Para mi, esto fue un cambio de estrategia. Encontrarme frente a grandes atletas todos los días durante cinco semanas realmente me hizo expandir los límites y sacó lo mejor de mi cuerpo y mi mente -especialmente cuando estaba acostumbrado a entrenar sólo en una pequeña ciudad de Islandia y con una población de 2500 personas.

Entrenar con John Singleton todas las mañanas me garantizaba mantener mi cuerpo alejado de las lesiones,mientras me exigía más duro que nunca. Todo un privilegio que influyó de gran manera en mi podio de este año.
Trabajar cerca de mi coach de weightlifting, Erik Lau Kelner, quien me aseguró que mi trabajo de halterofilia se mantenga en forma mientras los pesos seguían subiendo sirvió de mucho, sobre todo al mirar mis cartas cuando Dave Castro anunció los WODs de los CrossFit Games.

Luego, dandole motivo a la emocionante anécdota, Gudmundson finalizó:

Cuando me levanté el último día de competencia, reposaba sobre el cuarto puesto en la general. En ese momento Erik me preguntó que haría con el premio en efectivo si llegara al podio. Pero para responder esa pregunta tenía que volver atrás en el tiempo.
Hace aproximadamente un año vendí un auto muy significativo para mi, un Mercedes-Benz viejo. Lo vendí para tener suficiente dinero y poder enfocarme de lleno en el entrenamiento con el objetivo de obtener mi cupo en los CrossFit Games.
De esta manera, la respuesta se tornaba un tanto fácil: me compraría un Mercedez negro.

Me gustaría agradecer a todos los que me apoyaron esta temporada: mis amigos, mi familia, los sponsors y especialmente a mi querido amigo, gran fotografo y experto en social media @snorribjorns por mantener mi atmosfera calma en duros días de entrenamiento y competencia.

Sobre Simon Bermatov

Jóven emprendedor. Meticuloso, polifacético y deportista. Amante de la actividad física en general, la comunicación y la música.

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